Allanamiento de memoria


Si buscas en el diccionario “allanamiento” te sugiere, después de sus tres acepciones, la expresión “allanamiento de morada” y dice literalmente: Delito que comete quien, sin habitar en ella, entra o se mantiene en morada ajena contra la voluntad de su ocupante.

Desde la derecha española se comete sistemáticamente el delito, y valga la expresión, de “allanamiento de memoria”, de la memoria de tantos y tantos miles de españoles que fueron represaliados durante, al menos, 36 años de cruel y sanguinaria dictadura. Y eso en el mejor de los casos, esto es, allí donde las tropas fascistas tardaron más en pisotear la democracia.

La derecha española ningunea o intenta ridiculizar sistemáticamente la importancia de la memoria histórica. Y los que sienten más vergüenza por ello se lanzan a reclamar la rehabilitación de la memoria de sus muertos; pero cuando les dices que sí, que también sus muertos, entonces se echan atrás y empiezan a echar pestes de quienes pretenden recuperar memorias y cuerpos por las cunetas de España; llamándoles de todo menos bonito. Evidentemente tienen menos muertos, y todos en tiempo de guerra, y no es que esto lo justifique, porque barbaridades se vivieron en todas partes, pero que duda cabe que, a medida que se acercaba el final de la guerra, estas barbaridades eran más frecuentes y más vengativas a manos de los fascistas; aunque solo sea por una simple y fría cuestión estadística que se reduce a que los fascistas antidemocráticos ocupaban más y más territorio y que cada vez quedaban menos enemigos a los que quitarse de encima. Por lo tanto, a esos personajes de la derecha española rancia y enmohecida, desde aquí les digo, que sí, que vuestros muertos, que vuestros muertos también, pero los de la guerra, porque de después, de los más de 36 años de dictadura represiva y asesina…, de esos años no tienes ni uno solo.

La memoria de quienes fueron asesinados y sepultados por los padres de la constitución y gracias a una amnistía interesada y malintencionada, esa memoria no puede ser olvidada, no puede ser violada, no puede ser insultada.

Pasaron 36 años represaliando ideologías democráticas, aniquilando personas, fulminando una sociedad, acabando con un sueño y condenándolo durante generaciones.

Pasaron 36 años contando a todo el mundo su hazaña salvadora (¿¿¿???), su movimiento libertador (¿¿¿???)

Pasaron 36 años escribiendo nuestras memorias, allanándolas, habitando en ellas aún en contra de la voluntad de sus legítimos ocupantes.

Y ¿después?, después vinieron más y más mentiras, porque las contaban los mismos de antes, porque las escuchaban los mismos de siempre, o lo que quedaba de ellos. Después vinieron olvidos, transfiguraciones quasi divinas (de ministro de información y turismo franquista a presidente de honor de un partido que se dice de centro); después vinieron esperpénticas declaraciones de destacados dirigentes (Mayor Oreja) que se negaban a condenar el franquismo porque “representaba a un amplio sector de la población”, aunque hubiera asesinado o encarcelado (o ambas cosas) a otro amplio sector de la población; yo le pregunto, sr. Mayor Oreja: ¿durante el régimen fascista se podía no apoyar el ideario oficial, sin que uno acabase bajo medio metro de tierra? Después vinieron movimientos hacia el centro, tan solo de palabra, porque de acción siguen donde estaban, respaldados por los que estaban y seguirán.

Ahora, tienen la desfachatez (y esto no significa que se desfachen, para nada), de insultar a los que se muestran perseverantes y hasta tercos, en encontrar a sus seres queridos, que fueron abducidos por un régimen asesino y represor de personas, derechos y libertades. Un régimen ejemplo de liberticidios, esa palabra que tanto les llena la boca a los dirigentes pperos que curiosamente  no condenan, ni condenarán nunca, aquel régimen.

Cuando se trata otras violencias condenables, estos personajes salen corriendo a reclamar que todo el mundo las condene, cuando se habla de aquella violencia, esos dirigentes de la derecha española se hacen los despistados o se niegan sistemáticamente  a condenarla y, para colmo, critican con fiereza a todos los que reclamamos que la condenen. Es impresionante.

En cualquier caso la expresión admitida por el diccionario de la Rae, “allanamiento de morada” por sí misma, tal vez convenga al ideal republicano que vio allanada su “morada” en contra de su voluntad, hasta que se volvió de un color rojo vivo, rojo muerto, rojo sangre, rojo y gualda.

Por la memoria:

Al fascismo español,
“me dueles” la cabeza.
A los que creemos en la libertad de unos y otros; de ahora, de luego y de ANTES,
“nos dueles” la cabeza.
No nos dejes seguir en la dictadura, y líbranos de rancios fascismos,
“nos dueles” la cabeza.
Hágase la libertad, aun en contra de tu voluntad,
“nos dueles” la cabeza.
Hágase sin sangre, sin olvidos,
“nos dueles” la cabeza.
Hágase la MEMORIA.
Hágase.

En fin, después de todo, puede que no sean más que impresiones mías.

2 Respuestas a “Allanamiento de memoria

  1. A todos los que hemos sufrido perdidas de familiares en la guerra nos duele mucho eso de que algunas personas, por los motivos que sean, quieran hacer desaparecer de la historia a esas personas que su unico delito fue estar en el lugar equivocado a la hora equivocada.
    Por desgracia para mi familia y para mi, yo perdi a mis dos abuelos, a los cuales solo conozco por fotos antiguas, de color sepia y blanco y negro, algunas muy deterioradas por el continuo paso de mano a mano.
    En Andalucia, como en todas las demas regiones, las atrocidades de la guerra cometidas por ambos bandos aun estan visibles por cientos de lugares. El Luque, un pequeño pueblo de Cordoba, precioso y muy tipico como la mayoria de pueblos andaluces, hay una plaza donde se encuentra la iglesia, la subida al castillo de origen arabe y por supuesto una churreria que hace unas “porras” dificiles de superar. Pero de esta plaza, lo mas destacado es un muro de piedra que aun conserva los orificios de las balas que no dieron en el cuerpo de los cientos de hombres que alli fueron fusilados (ahi murio mi abuelo materno, que su unico delito fue regresar a casa despues de un duro dia de trabajo entre olivos y cruzarse en el camino de una persona, con nombre y apellidos conocidos en el pueblo, que le cogio por el brazo y lo puso en el paredon.) Mientras a estos hombres eran “ajusticiados”, en esa misma plaza, a las mujeres se les rapaba la cabeza…
    Baena, otro gran pueblo de Cordoba, famoso por su aceite. Hay en este pueblo un “cerro”, un montecito no muy grande, lugar donde desde hace muchos años se asienta el cementerio. En los tiempos de la guerra, este “cerro” fue una gran fosa común, alli fusilaron a todos los que alguien creyó oportuno por el motivo que fuese, por una mirada, por un gesto, por una falsa acusacion…o simplemente porque habia que matar y punto. (Ahi murio fusilado mi abuelo paterno). Hoy día aún aparecen restos de aquella barbarie, el enterrador es el encargado de cabar las tumbas y a poco mas de medio metro ya empiezan a salir restos. Por toda esta gente que en su día fueron personas con nombre y apellido, trabajo, una familia y ESPAÑOLES, creo y considero que la memoria histórica debería de tratarse con un grandisimo respeto y por encima de todo “JAMAS OLVIDARLA”.

  2. GIORDANO BRUNO -------------------------- NDO-MACHIN-CUENCA

    Yo recomiendo el Auto del juez Baltasar Garzón sobre los muertos y desaparecidos. Es la mejor Historia de España sobre lo ocurrido en nuestro país . Del GENOCIDIO que aquí se cometió por el Régimen franquista durante la guerra y la postguerra.Así lo comentó Ian Gibson y yo lo pude comprobar al leerlo.

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