Xenófobo-fobia


Los principios de la UE son su final

Europa avanza peligrosamente por el camino de la xenofobia. El odio al extranjero, al diferente, se extiende por Europa de punta a punta, de extremo a extremo, de extremista a extremista.

La ultraderecha finlandesa asciende[1] hasta convertirse en la tercera fuerza política, de la mano del partido “Auténticos Finlandeses”, nombre que ya implica un menosprecio al resto de los finlandeses, a quienes no deben considerar auténticos, lo que no es otra cosa que una semilla de odio.

En Hungría las cosas no son así, son peores. En las legislativas de hace un año, el partido fascista Jobbik consiguió el 17% de los votos y se convirtió con ello en la tercera fuerza política del país. Sus votos han contribuido a la aprobación de una constitución ultraderechista que recorta derechos y libertades de los ciudadanos en general y de las minorías étnicas en particular; a las que Jobbik ya persigue, acosa y amenaza de muerte a través de sus violentas milicias[2].

Por su parte, Berlusconi, ese histrión circense que nunca ha divertido a nadie decente, está empeñado en despachar a todo inmigrante[3] que llega a las costas italianas procedente del norte de África, ya devolviéndolo por donde ha venido, ya haciéndole seguir camino para el norte. Pero sus vecinos del norte tampoco los quieren: en Francia la policía realiza controles ilegales en la frontera y en Austria ya advierten que controlarán a aquellas personas que provengan de Italia, especialmente a las que no puedan garantizarse su propio sustento[4].

La igualdad y la libre circulación de personas dentro de la UE marcan sus principios pero también sus límites posibles, su frontera de crecimiento social y humano.

Algo me dice que la definición de xenófobo no es en la práctica la misma que establece el diccionario, que dice: “Odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros”. En la práctica no es lo mismo un libio que huye hacia Italia, donde es considerado en el mejor de los casos como un estorbo insoportable, que ese mismo libio cargado de dinero para comprar armas, a este no se le odia, ni se le mira como extranjero sino como cliente. Al igual que ocurre con un italiano, pongamos Berlusconi, cuando en viaje internacional se convierte inmediatamente en extranjero, nadie se plantea ni por un momento odiarle por que sea extranjero, precisamente por eso no creo que sea.

Puede que solo sean impresiones mías, pero parece claro que, en la mayoría de las ocasiones, se encubre bajo la apariencia de xenofobia, el verdadero odio subyacente, que no es otro que el odio al pobre, lo que vendría a ser la “pobrefobia”. Tengo que reconocer que, se aplique al odio que se aplique la palabra “xenofobia”, tengo xenófobo-fobia.


[1] http://www.publico.es/internacional/371968/finlandia/fi/rma/ascenso/nueva/extrema/derecha/europa
[2] http://www.publico.es/internacional/371966/milicias/caza/gitanos
[3] http://www.publico.es/espana/372003/patatas/calientes
[4] http://lta.reuters.com/article/worldNews/idLTASIE73A16C20110411?sp=true

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14 Respuestas a “Xenófobo-fobia

  1. El hecho de que esta gente esté recogiendo el voto del descontento social, marcando como culpable a la inmigración no es un hecho nuevo, pero lleva a preguntarse: ¿por qué ese voto antisistema no va a parar los movimientos alternativos de izquierda? ¿acaso esta extrema derecha no es antisistema, sino que es la verdadera cara del sistema? ¿son radicales pro-sistema? Creo que fue B. Bretch quien dijo que el fascismo es el capitalismo sin máscara. Ayer hacía una reflexión es el blog:
    http://caos-emergente.blogspot.com/2011/04/reflexion-sobre-el-auge-de-la-extrema.html.
    Me alegro de haber vuelto a leerte en Forocomunista.
    Saludos y aupa el Rayo…
    Jorge

    • Hola Jorge, gracias por tu visita y tu comentario.
      Yo también creo en un estrecho parentesco entre el fascismo y el capitalismo, son como el huevo y la gallina, tras el uno viene el otro y ambos se necesitan para resurgir, dejando el campo de batalla lleno de bajas enemigas: el pueblo, con su arma más mortífera, la pobreza.
      Aúpa el Rayo!

  2. Óscar Bruno Rodríguez Criado

    En un comentario que realice a uno de tus excelentes artículo,ya aporte la definición clásica de fascismo elaborada por Dimitrov en el año 1935,en el seno de la VII Internacional comunista.Esta definición decía que “el fascismo es la dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero.”Pasados casi 80 años de esta definición esta sigue siendo de lo más acertada. En estos momentos de crisis,causados por el capital financiero más reaccionario,vemos como los medios de manipulación de masas,que son financiados en gran medida por ese sector financiero,más fuerte que nunca a lo largo de la historia(cabe recordar que sólo tres de cada cien dolares que se mueven en el mundo corresponden al capital productivo en relación con el capital financiero) ,ese mismo sector financiero promueve la salida fascista a la crisis. Y la salida fascista a la crisis es,sin ninguna duda,la salida que más favorece el mantenimiento del estatus quo de poder actual. El carácter chovinista del capital financiero les sirve para confundir a las clases populares y cargar sobre el extranjero,sobre el diferente,las culpas de una crisis de la que no son en absoluto responsables. Es el enorme poder del capital financiero lo que está detrás del aumento de las posiciones de la ultraderecha y del racismo en toda Europa. Buena prueba de ello es que el mensaje racista y xenófobo de la ultraderecha va calando cada vez más hondo en partidos de la derecha clásica moderada e incluso en los partidos socioliberales. Pruebas de lo hondo que está calando esa perversa ideología en los partidos del sistema son las políticas migratorias,donde resalta por su injusticia la llamada “directiva de la vergüenza,o las cada vez más frecuentes guerras de predación y rapiña que llevamos a cabo a lo largo y ancho del mundo,guerras que ahora han venido en llamar “humanitarias”,como si hubiera existido una sola confrontación bélica que merezca semejante calificativo.
    Y al igual que en los años treinta,la única forma de poder parar esa ofensiva racista,precursora del fascismo abierto,como podemos ver hoy en Finalandia o Hungría,es la creación de Frentes Únicos Antifascistas en donde pueden y deben participar activamente todos los sectores de las clases trabajadoras,incluidas las bases de los partidos socialdemócratas. Y digo las bases ya que creo que resulta casi imposible que las élites dirigentes de los partidos socioliberales europeos,cada vez más distanciados de la socialdemocracia keynesiana clásica,sean capaces de denunciar con claridad el papel del capital financiero en ese resurgimiento del fascismo,ya que sus líderes hace tiempo que dependen de los banqueros que pagan sus campañas y que sientan a sus dirigentes políticos en los más altos cargos de dirección de sus propios consejos de administración. Que el presidente del FMI,uno de los organismos más agresivos de ese capital financiero, sea un socialdemócrata francés nos da una idea de la posición lamentable que ocupa la socialdemocracia europea.
    Un fuerte abrazo.

  3. Siento una pena tremenda cuando leo estas cosas. Si me hacen un comentario despectivo sobre los inmigrantes yo siempre les digo que se equivocan de enemigo, y me aterra pensar hasta donde son capaces de llegar con ese culpabilizar a los más débiles de todo lo que está pasando. No lo puedo llegar a entender.

  4. Lo vivo en mi familia porque tengo un hijo nacido en Guatemala, de nacionalidad española, el otro día me puso en alerta porque me dijo que quería cambiarse el lugar de nacimiento y poner Barcelona, ya ha tenido algún problema al mostrar el DNI. Es un adolescente y al ir con sus amigos/as a bailar, los porteros suelen mirarlo con desconfianza. Es muy triste.

  5. Me recuerda al “experimento sociológico” que hicieron en el programa “El Intermedio”, de La Sexta, titulado “Qué será lo que quiere el negro”, donde un hombre de color, disfrazado primero como piloto de avión y después vestido “de calle” le pedía a la gente distintas cosas.

    Es curioso, pero casi siempre hacían más caso al “piloto”.

    Poderoso caballero es Don Dinero…

  6. Pingback: Xenófobo-fobia

  7. Víctor, dios no es lo suficientemente justiciero, si no, castigaría como se merece, al desarreglador de todo aquí en España.
    ¿Pues quién, si no, ha metido esta borrasca tan borrascosa en España para que no puedan salir los devotos haciendo votos sin sus botas? (Descalzos, quiero decir)
    ¡¡Zapatero!! El culpable de todos los males que le aquejan a la pobre e indefensa España.
    ¡La que está liando Zapatero que ya ni dios lo remedia!

  8. (creo que me he equivocado de artículo)

  9. En la misma línea que mi comentario anterior, pienso que esta moda del Racista (porque nadie usa la palabra xenófobo en la calle, lo que te espetan en la cara cuando le llevas a alguien extranjero la contraria es RACISTA), esta permisividad e incluso organización de los denominados guetos, es más búsqueda de confrontación entre las personas que conviven en el país. Cuanto más frentes extremos tengamos mejor. Ya a nadie se le cataloga como un poco intolerante con los de fuera, o a veces se le hincha la vena racista y…, ahora eres un racista en toda regla etiquetado para toda la vida. Y lo curioso es que los verdaderos racistas son los extranjeros para con los nativos, y no estoy sacando cosas de contexto, un amplísimo porcentaje de extranjeros de los que convivo diariamente se escudan constantemente insultándote racista por no respetar que su costumbre sea agredirte, molestarte y no respetarte.

    • Gracias por tu comentario, Gaizko.
      Obviamente tiene que haber de todo. En el artículo me centro en el odio racial, o vestido de racial, para con el distinto, y la hipocresía de pasar el punto racial a un segundo plano cuando la dimensión económica del sujeto es considerable.
      También conozco casos en los que el Racismo es una herramienta que se utiliza por algunos individuos presuntamente marginados por la cuestión racial, como método para conseguir o mantener tal o cual privilegio, en estos casos no afecta para nada la posición económica del sujeto o sujetos afectados.
      En general resulta muy triste y poco esperanzador para el ser humano el fuerte empeño que demuestra en encontrar motivos de disputa antes que motivos de colaboración entre diferentes.

  10. Para mí está muy claro que la tolerancia sólo se puede ejercer a partir de unos valores mínimos compartidos: Democracia y Derechos Humanos. Si no es así sólo cabe adoptar una actitud puramente defensiva. Es cuestión de instinto de conservación.

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