Archivo de la etiqueta: Capitalismo

La misma canción de siempre


Tras la reciente reunión con patronal y sindicatos, Rajoy ya ha hecho saber a través de sus voceros, que si no hay acuerdo entre las partes, su nuevo gobierno nos impondrá otro decretazo.  Teniendo en cuenta el cariño que le tiene esta ultraderecha a los derechos laborales, ¿llegaremos a recordar con cariño y nostalgia las durísimas e inaceptables reformas de Zapatero?

Así es la vida, dice la mayoría. Y la mayoría se conforma y no lucha.

La vida no es así, en serio, no tiene por qué ser así, la crisis es financiera, no laboral, ¿por qué la solución es el sacrificio del trabajador?, ¿por qué aunque se ha demostrado que las reformas laborales no han dado los resultados anunciados sino los inversos, se insiste en seguir por la vía del sufrimiento y la restricción de los derechos laborales?

En 1.990 el grupo de punk vasco La Polla, publicó un disco con el título: “Ellos dicen mierda, nosotros amén“, en él se contiene la canción titulada “Así es la vida”.

De esta canción de La Polla, hace más de 20 años, aunque su letra parece mucho más joven, de ayer mismo como quien dice.

Puede que solo sean impresiones mías, pero me parece que ésta termina siendo la misma canción de siempre.

(Letra de “Así es la vida”):

La miseria feroz ha tomado las calles, la avaricia se folla a la libertad
los débiles gimen mientras los aplastan, sus quejas son olvidadas
Estamos saliendo de la situación y vamos a darle pronta solución
y ahora yo me doy la vuelta
y al salir cerrar la puerta
Qué podemos decir dice la mayoría así es la vida
qué le vamos a hacer si no hay solución así es la vida
no queremos saber, no hay ninguna salida así es la vida
a ver que dice el de arriba
Un poco de calma, tan grave no es, hagan otro esfuerzo hasta fin de mes
mientras tanto yo contento
con mamar del presupuesto
Os jodeis y os calláis así es la vida así es la vida
no sé de qué os quejáis así es la vida así es la vida
qué cojones queréis así es la vida así es la vida
me estáis manchando la alfombra
Duro inconformista sin civilizar, ven a nuestros brazos déjate domar
si eres joven y rebelde
Coca-Cola te comprende
Y lo ricos se agrupan en la lucha final así es la vida
mientras van cantando su internacional así es la vida
le pasan a dios su tanto por ciento así es la vida
y el mundo es una bomba de tiempo así es la vida
así así así es la vida
así así así es la vida
así es la vida
así es la vida
te puedes acatarrar.

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La isla de las flores


El hombre es el peor enemigo del hombre.

La Tercera Guerra Mundial, parte de guerra


Los libros de Historia mencionan infinidad de conflictos armados, ya entre países, ya entre comunidades, ya entre religiones, ya entre ideas, ya por intereses económicos, ya por amor… Las hubo cortas y largas, desiguales y disputadas, con cambios de fronteras y con cambios de gobiernos, las hubo geográficamente inexplicables, las hubo de frentes amplios y también concentradas en una ciudad, se desarrollaron por tierra, por mar y por aire… Pero por encima de todas estas circunstancias, todas las guerras sin excepción, tuvieron dos cosas en común, a saber: 1.- Incontables víctimas civiles inocentes y 2.- Ambos bandos eran conscientes de estar envueltos en un conflicto.

Pero hete aquí que la Tercera Guerra Mundial es distinta a todas las guerras anteriores, porque aunque Sigue leyendo

Los bancos y la indignación, un amor imposible


 Leo en el diario El País del día 28 de octubre una noticia que lleva por título: “La exigencia de 26.000 millones provoca indignación en la banca“.

La verdad es que uno tiene derecho a indignarse cuando los políticos le exigen 26.000 millones de euros. Aunque resulta un poco chocante tal indignación cuando ese dinero tiene como destino resucitar el propio negocio privado del interesado, en este caso un banco, por causa de una mala gestión que ha derivado casi todos los beneficios al bolsillo aún más particular de su cúpula directiva, y el resto lo ha vertido por la alcantarilla de la mala gestión.

Es de suponer que tendría mucha más razón de ser tal indignación si el dinero se lo pidieran los políticos a estos banqueros para dárselo a una tercera persona, con el objetivo de sanear las cuentas de esta última. Eso sí que tiene que ser para indignarse, y mucho.

Bien por desgracia o simplemente porque somos completamente idiotas, no es preciso suponer o imaginar un caso como el del ejemplo, pues se trata de un caso real, con la casi indistinguible diferencia de que el dinero que piden los políticos para sanear las cuentas de los bancos se lo piden a los ciudadanos, y más que “pedir” bien podríamos decir “robar”, pues no se tiene noticia de nadie a quien le hayan preguntado antes de meterle la mano en la caja.

Este expolio de las cuentas públicas es la forma preferida de atentar contra el pueblo que tiene la banda terrorista financiera conocida con el nombre genérico de “bancos”, mediante su despiadado brazo armado: los políticos, que no son sino la cara B de Robin Hood, robando a los pobres para dárselo a los ricos.

Por todo ello, la indignación que dicen sufrir los bancos no es otra cosa que recochineo puro y duro.

Pero la insaciable banca terrorista siempre quiere más. No contenta con quedarse con el dinero público, la banca también se las ha arreglado para quedarse con las viviendas de los ciudadanos, de los mismos ciudadanos a quienes ya han desposeído de su dinero. Ayudada por los políticos y con la connivencia y colaboración necesaria de un tal Juan Carlos Palito, la banca ha conseguido la aprobación de leyes (ver ley 37/2011) que le permiten adjudicarse las viviendas procedentes de embargos por impagos hipotecarios y quedárselas por un importe del 30% de su valor de tasación (una tasación que encarga, paga, y por lo tanto determina, el propio banco ex profeso). Además, como todo el mundo sabe, este acto vil de apropiación indebida no libraría al ciudadano de un pago posterior de cuanto al banco se le ponga en la punta de la voluntad pedirle, porque ya sabemos que la dación en pago es un personaje de ficción, habitante de mitologías, fábulas infantiles y otras obras del mismo género como por ejemplo los programas electorales.

Todo esto se produce en un contexto en que la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), esa ayuda de los países más desarrollados hacia los menos desarrollados, y que debería alcanzar el 0,7% (como mínimo) del Producto Interior Bruto, se queda en un 0,4%, mientras que las ayudas a fondo perdido a la banca terrorista alcanzan, precisamente ese mismo 0,7% . Se hace necesario, hoy más que nunca, cambiar el nombre de la AOD, por el de la AOB: Ayuda Oficial a la Banca, o Ayuda Oficial a los Beneficios, o Ayuda Oficial a los Bandidos, o como ustedes quieran.

Si por todo ello, los bancos se han indignado tanto, no quiero ni pensar cómo se pondrán si se enteran de que tengo en mi hucha un buen puñado de monedas de 5 céntimos que ellos aún no controlan. Se me ponen los pelos de punta solo de pensarlo.

A cada terrorista le llega su San Martín

Veo, veo, ¿qué no ves?


No hace tantos años, cuando la señal analógica era el modo en que llegaban a los hogares las ondas de televisión, era frecuente el uso coloquial del término “ruido” para referirse a la falta de nitidez con que se recibía o se sintonizaba la señal. Este “ruido” impedía percibir con claridad los contenidos ofrecidos por la televisión correspondiente.

A pesar de los increíbles avances de la tecnología y en contra de lo que pueda parecer, la llegada de la señal digital no ha eliminado el uso del término “ruido” en lo referente a las distintas señales de televisión. Antes al contrario, cada vez es más apropiado Sigue leyendo

La lucha contra la pobreza: una cuestión de conciencia


(Relato ficticio de una realidad muy real)

Ernesto Cunvilla Pérez es natural de Perú, de un pequeño pueblo costero que vive casi exclusivamente de la pesca. Hace unos meses, Ernesto se vio empujado a emigrar por las difíciles condiciones de vida que le ofrecía su país. Por la facilidad del idioma y la cercanía cultural, eligió España. Ernesto emprendió el viaje solo, sus hermanos prefirieron quedarse. El patrón de la empresa para la que trabajaban todos ellos estaba siendo Sigue leyendo

Políticas neoliberales, ¿vacuna o enfermedad?


Las recetas de todos los que, teniendo poder para ponerlas en práctica, afirman tener la solución para salir de la crisis, van todas por el mismo camino. Todas ellas son de tipo neoliberal, todas ellas atentan contra el más débil, todas ellas buscan financiar los excesos y las extravagancias del gran capital imponiendo penas económicas a las clases más desfavorecidas.

La crisis sufrida por Sigue leyendo